Esta noche he soñado contigo, yo creo que ha sido en la negrura más opaca del sueño cuando has salido no sé muy bien de dónde y te has acercado decidida, me has cogido la mano y te he rodeado por la cintura apretándote contra mi. A pesar de que hacía mucho que no nos veíamos, me has besado. He sentido tus labios y un poco de la saliva de tu lengua, y me mirabas como diciéndome, sí, créelo, soy yo y te estoy besando, este es mi cuerpo, esta mi saliva, mi lengua, y respiramos lo mismo; podía sentir la piel como a mi me gusta recorrerla, con la yema de mi dedo índice derecho. Luego te has ido por la misma negrura del sueño.
sábado, 28 de marzo de 2015
un sueño
Esta noche he soñado contigo, yo creo que ha sido en la negrura más opaca del sueño cuando has salido no sé muy bien de dónde y te has acercado decidida, me has cogido la mano y te he rodeado por la cintura apretándote contra mi. A pesar de que hacía mucho que no nos veíamos, me has besado. He sentido tus labios y un poco de la saliva de tu lengua, y me mirabas como diciéndome, sí, créelo, soy yo y te estoy besando, este es mi cuerpo, esta mi saliva, mi lengua, y respiramos lo mismo; podía sentir la piel como a mi me gusta recorrerla, con la yema de mi dedo índice derecho. Luego te has ido por la misma negrura del sueño.
lunes, 29 de septiembre de 2014
kodak
Hace unos meses coloqué una fotografía
cerca de la mesa de trabajo, en un lugar preferente para poder verla
con facilidad; es una foto en el color aún pobre del 66, en la que un
grupo de hombres y niños del pueblo posan como un equipo de fútbol,
cerca de la mesa de trabajo, en un lugar preferente para poder verla
con facilidad; es una foto en el color aún pobre del 66, en la que un
grupo de hombres y niños del pueblo posan como un equipo de fútbol,
con el mosén en el centro, un mosén gordo que viste guardapolvo
negro; en cuclillas, debajo y a la derecha de mi padre, estoy yo, el
más pequeño; hace mucho sol como en el verano siempre hace, en el aire
hay pereza, obligación de vivir. Mis paisanos miran al fotógrafo y
el polvo de la tierra se pega a los zapatos y a los bajos de sus
pantalones, y sube mordiendo las paredes y la puerta que sirve de fondo
a la imagen. A la izquierda del grupo y pegado sobre la fachada del
“café” hay un cartel de chapa que anima a beber "fanta”. Aunque es un
plano largo los conozco a todos; los hay que posan con los brazos
cruzados en actitud dócil, otros abrazan a su compañero por la
espalda en señal de forzada camaradería, los hay con traje de chaqueta
bien cortado que adoptan una pose de galán, otros inclinan la cabeza
hacia el centro del grupo esforzándose por “salir”, ignorando que hay
plano de sobra, están los que parecen incómodos y huidizos, y los de
gesto rudo y laborioso. Inútilmente busco explicar la necesidad de
mirarme diariamente en esa foto, quiza es el intento de extraer, desde este
abismo, la esencia del instante en el que todos guardamos el mismo silencio.
negro; en cuclillas, debajo y a la derecha de mi padre, estoy yo, el
más pequeño; hace mucho sol como en el verano siempre hace, en el aire
hay pereza, obligación de vivir. Mis paisanos miran al fotógrafo y
el polvo de la tierra se pega a los zapatos y a los bajos de sus
pantalones, y sube mordiendo las paredes y la puerta que sirve de fondo
a la imagen. A la izquierda del grupo y pegado sobre la fachada del
“café” hay un cartel de chapa que anima a beber "fanta”. Aunque es un
plano largo los conozco a todos; los hay que posan con los brazos
cruzados en actitud dócil, otros abrazan a su compañero por la
espalda en señal de forzada camaradería, los hay con traje de chaqueta
bien cortado que adoptan una pose de galán, otros inclinan la cabeza
hacia el centro del grupo esforzándose por “salir”, ignorando que hay
plano de sobra, están los que parecen incómodos y huidizos, y los de
gesto rudo y laborioso. Inútilmente busco explicar la necesidad de
mirarme diariamente en esa foto, quiza es el intento de extraer, desde este
abismo, la esencia del instante en el que todos guardamos el mismo silencio.
viernes, 12 de septiembre de 2014
domingo, 27 de julio de 2014
el allgaier
En casa había un cactus de esos mejicanos, un perro loco que
tiraba a pastor alemán y un gato de angora para el que los veranos eran un calvario;
patos, palomas, conejos y un cerdo negro, que nos comíamos en navidad, completaban
la fauna doméstica, junto con una cabra ceniza que daba leche para flanes y natillas; un hermano
mayor, también, y unos
padres y una abuela con moquita, los cuartos oscuros con
pasos de muertos, y un pajar grande que guardaba un tractor fallido de marca “Allgaier”. Todo de papel,
del que se arruga con una sola mano y se tira a la mierda.
martes, 4 de marzo de 2014
le jeu
Le
jeu. Sur
la place, une file d’enfants ondule et se ferme en cercle. Celle qui commande
se place au centre et compte jusqu’ à dix, ensuite le cercle disparaît et tous
les enfants courent à la recherche de leurs meilleures cachettes. Mais les
cachettes sont trompeuses : tout de suite, la plus âgée, grosse tête, avec ses
jambes couvertes de boutons rouges, découvre tous les autres, par place et par
nombre : -au coin, c’est un tel, je t’ai vu ! –derrière la porte,
toi, je t’ai vu ! Les enfants reviennent sans enthousiasme et la plus âgée
organise un autre cercle, compte jusqu’ à dix, et ensuite le cercle disparaît
et ils retournent se cacher. Tu traces des traits de craie sur la cour fraîche
de ta maison, et tu pousses un bout de tuile avec ton pied de petite fille,
avec une impulsion juste et mesurée pour que la tuile atteigne le rectangle,
parce que sur la ligne, ça ne marche pas ; tu as
gagné, mais j’ai gagné autre chose : je peux voir comment tes couettes
carillonnent à chaque saut, et ta culotte de couleurs.
L’Inspecteur provincial
Pour conclure
l’année scolaire, monsieur l’inspecteur provincial viendra évaluer nos
connaissances. Voilà sa méthode : Il arrive au matin sans l’avoir notifié,
au volant d’un SEAT 1500, bourré dans un costume gris et chaussé de chaussures noires et brillantes. L’inspecteur se place à
un endroit qui lui permet de surveiller tout le monde, et il nous vouvoie. Il
choisit l’élève qui, debout, doit répondre à ses questions. Il extrait les noms
d’une liste manuscrite, fournie par le maître d’école. Il révisera, sans doute,
le système métrique décimal, et il ne manquera pas les fractions et une
division avec des décimales. Certus an,
incertus quando. Cette alerte nous oppresse et trouble nos horizons. Dans
la conversation, on sent l’angoisse du silence précédent au nom choisi,
l’humiliation de l’ignorance ; tout cela est très similaire aux démarches
d’une exécution sommaire. C’est pour cela qu’avoir une angine est une
bénédiction, et le sirop terreux a un goût de nectar pur, et peu importent les
jours ennuyeux de convalescence à côté du poêle à butane, tout cela c’est rien
par rapport au drame scolaire représenté par la visite de l’inspecteur
provincial.
miércoles, 26 de febrero de 2014
that´s all folks!
Ya pasó el tiempo? Es posible que uno ya nunca más se esponje?, que haya desaparecido, sin solución, esa dulce
náusea al verte? Es posible. El decorado
no cambia. La ventana a la izquierda, luego una farola de luz blanca, la calle
vacía y los gatos, ahora, peleándose por
follar. Todo se ha decidido fríamente con
la lógica de los días y las horas. Resistir en esta
meseta . "And this is everything, my friends!"
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